9 de abril de 2016

El rincón de Nata y Diegolate

Hace cerca de 2 años que dejé de publicar en el blog y algunos de los que me leáis, me habéis dicho que tendría que continuar escribiendo.

Dejé de publicar en La magia de las palabras hace un poco menos de 2 años, cuando el blog tenía unos 5, porque sentía que era el fin de su etapa por distintos motivos. La falta de tiempo y la falta de ganas de escribir por aquel momento fueron los mayores causantes de ello.

Sin embargo, a veces se dice que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, y aunque no sea una frase que se ajuste exactamente al contexto, se podría decir que es lo que ha sucedido finalmente.

Esto es así porque durante estos últimos meses he estado pensando en empezar un nuevo blog totalmente distinto a La magia de las palabras junto a una persona que vosotros no conocéis, que se llama Diego. Es distinto porque paso de escribir yo sola a escribir con alguien más y porque en él vamos a publicar recetas que iremos cocinando, lo cual no tiene nada que ver a lo que yo hacía aquí.

Nuestro nuevo espacio se llama El rincón de Nata y Diegolate. Hemos elegido este nombre porque queríamos que hiciera referencia a la comida, a la vez que es gracioso y hace referencia a nuestros nombres. 

Las recetas que publiquemos, que serán tanto dulces como saladas y donde también habrá espacio para recetas saludables, las habremos cocinado nosotros previamente y las explicaremos paso a paso junto a fotografías e incluso vídeos si nos es posible. Con ellas queremos acercar la cocina tanto a personas que no sepan cocinar y quieran aprender como a aquellos que sepan pero busquen nuevas recetas.


Así que os invitamos a que visitéis El rincón de Nata y Diegolate, 
y esperamos que os guste =)




25 de junio de 2014

Dando pasos, tomando decisiones

Dando pasos, tomando decisiones.


He vuelto a mover ficha. A veces me cuesta mucho tiempo; otras poco. Y esto es así porque cada movimiento está pensado de forma estratégica, y mientras hay pasos que se deben dar rápidamente otros hay que pensarlos con cuidado para darlos en el momento adecuado, para así conseguir perder las menos piezas posibles y vigilar con cuidado el objetivo final que quiero alcanzar.

El problema que puede ocurrir es que dé mal algún paso y tome decisiones equivocadas. Esto me puede hacer perder alguna pieza, pero no debo quedarme pensando en que me irá mal, en que habrá problemas sí o sí e incluso en que perderé la batalla. Nadie dijo que nada fuese fácil. Sin embargo, tampoco tengo por qué equivocarme si pienso detenidamente todas las opciones que me permite el tablero y a las que mi ficha puede acceder con los movimientos que es capaz de realizar.

Y es que… el conjunto de pasos que dé me presentará un abanico de opciones que me hará tomar decisiones que me llevarán por un camino u otro, que podrá ser más sencillo o más complicado, que podrá ser uno que espere o que por el contrario, me sorprenda, pero ante todo será el camino que yo y sólo yo haya elegido porque al fin y al cabo yo seré quien deba recorrerlo.


La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

7 de junio de 2014

Castillos de confianza

La amistad se gana día tras día con esfuerzo, el cual construye un castillo consistente en ladrillos formados con cariño. Sin embargo, la enemistad no tiene tanta responsabilidad porque sólo basta saber cómo dañarNatalia Ortiz



Es una frase que escribiría por el año 2009 a lo sumo. Han pasado los años y sin embargo, pasen los años que pasen, cambie lo que cambie, sigo pensando que es así, que los cimientos de la amistad van a ser siempre los mismos: cariño, compresión, confianza.

Y en cualquier terreno, ya sea relativo a la amistad, al amor… la confianza cuesta mucho ganarla y poco perderla.

 

Se gana día tras día al hablar, al estar con esa persona; compartiendo momentos felices y momentos duros, alegrías e incluso problemas. Y cuando así poco a poco la vamos ganando junto al cariño, la compresión, la seguridad y todo ese cúmulo de sensaciones que nos brinda una persona cuando nos llena con su amistad o con su amor (aunque cada circunstancia tenga sus matices y diferencias), queramos o no, hemos creado un castillo a través de esos cimientos. Somos conscientes de que si queremos una casa sólida en la que vivir que resista el calor, el frío, las tormentas, huracanes y otros fenómenos atmosféricos, deberá ser construida día tras día con tiempo, paciencia, los materiales adecuados, etc. En el caso que nos ocupa, ocurre exactamente igual. Si los cimientos son malos, si nos basamos en mentiras, en querer estar con esa persona sólo cuando nos interesa o para según qué circunstancias, no será sólido y antes o después será destruido.   

Ahora bien, cuando ese amigo o esa pareja nos quiere para todo y somos felices, en ocasiones también puede ocurrir que cometa un grave error, que nos engañe o mienta de alguna forma, que nos decepcione con su comportamiento porque no esperábamos algo así, porque confiábamos en esa persona. Y así como el dolor físico se puede paliar con medicinas y con el tiempo se desvanece, el emocional queda ahí y el recuerdo nos acompaña para recordarnos que si una vez ocurrió podría haber más, lo que hace que nos preguntemos: ¿cómo sé que no me volverá a fallar?


Y es que una vez hecha la brecha, la herida se cierra dejándonos una cicatriz, pero no una cicatriz cualquiera, sino una de las internas, de las que quedan dentro del alma hiriendo en lo más profundo de nuestro ser, pues ese castillo que tanto tiempo costó construir, aunque quizás haya podido ser derribado, sabes que existió y que no será fácil olvidarlo o dejarlo aparcado en algún lugar de tu memoria de difícil acceso. Y si esa persona no se da cuenta de lo que ha hecho, no cambia, no nos devuelve esa seguridad que teníamos, nos puede perder para siempre.

Es cierto que las personas somos humanas y eso implica que como tales somos imperfectas. A veces fallamos a la gente que queremos, que nos quiere y confía en nosotros ciegamente, y que incluso nos puede llegar a tener en un pedestal, con lo que fallarles les puede suponer una enorme decepción que normalmente no esperan y que probablemente no merezcan.


Y si te ves en una situación tal que así, espero que sepas mirar hacia delante, tanto si esa persona se muestra arrepentida y te demuestra todo lo que le importas, como si no lo hace e incluso deja de formar parte de tu vida porque las personas que merecen estar contigo son las que de verdad te quieren y te aprecian.



La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

Texto: Natalia Ortiz

Imágenes: Google imágenes

9 de mayo de 2014

Puntos suspensivos...

“Él había puesto tres puntos suspensivos a la historia… ella borró dos”.


Prácticamente cualquier lector se sentirá identificado con la frase y no hace falta ahondar mucho en ello para saber por qué. Ahora bien, también he leído una frase similar: "Él puso puntos suspensivos... ella cansada, borró dos". Y esta frase me hace preguntarme: ¿cómo puede ser? ¿Cómo es posible que quieras a alguien y pongas un punto y final por cansancio? Suena triste. A poco luchador. A que no quieres a esa persona lo suficiente. Y puede que sea así a veces… y otras, no. ¿Cómo habrás llegado a esa situación?

Siempre he pensado que en todo en la vida hay que luchar, siempre que haya motivos, claro. Y cuando digo todo es todo: en los estudios, en el trabajo, en el amor, en los sueños y un largo etcétera que se os pueda ocurrir. Nadie regala nada, salvo su corazón, cuando se ha rendido por amor.


Así que si quieres a esa persona, y me da igual si eres quien puso los puntos suspensivos o quien borró dos, lucha por ella y lucha hoy. Si la quieres, lánzate y demuéstrale lo que te importa. Si empiezas a luchar dentro de un mes, ¿quién te dice a ti que va a seguir ahí esperándote? Las oportunidades son ahora. Si las dejas escapar pueden desaparecer para siempre. Puede llegar cualquiera en cualquier momento y conquistarla, y entonces, ¿de qué te servirá si has perdido antes de empezar? Si lo tienes claro, olvídate del miedo y olvídate de todo. Y más si nos centramos en la frase, ya que parece lógico pensar que la circunstancia se da cuando sabes que esa persona también siente algo por ti, y por tanto no hay lugar para el miedo ni tiene sentido tenerlo.  

No obstante, todo tiene su límite. Tampoco te ciegues. Si esa persona te quiere en su vida, dejará que estés en ella.


Y si no la quieres, sabes que ella sí a ti, y le estás haciendo daño o ves que se lo vas a hacer, no prolongues lo que no puede ser. No dejes que luche por algo que nunca será. No pongas puntos suspensivos diciendo que hay que darle tiempo al tiempo, ver qué ocurre estando con esa persona pero sin estar, estando a medias tintas. Sé alguien digno. Sincérate. Y si no, pon el punto y final tú y otórgale la oportunidad de encontrar a quien de verdad sí la querrá como debe ser o como necesita. Otórgale la oportunidad de ser feliz ¡y de no sufrir contigo más de lo debido!

A veces el punto y final lo pone quien no debe ponerlo: el que no tiene la culpa de nada; lo cual es muy triste, pues encima de recibir daño y sentir dolor y tristeza, es quien debe poner el doloroso punto que marca un antes y un después, porque quizás ya no puede más, separándole de quien quiere, queriendo soñar que sólo son unos puntos suspensivos, que el tiempo lo puede todo y que el futuro puede volverlos a juntar... Porque no te engañes, quizás eras feliz o creías que lo eras, pero si esa persona no te quiere o no te quiere de la forma en la que sientes que te debe querer, ¿cómo vas a ser feliz en el futuro con ella? Si fuéramos sinceros los unos con los otros nos ahorraríamos muchos problemas como estos. Cada uno mostraría las cartas encima de la mesa y veríamos qué es lo que hay y lo que no, si es lo que necesitamos para ser felices o si nos mienten o hay algo fundamental que falta.



Lo que te puedo decir si te ocurre algo como esto, seas quien seas de los dos, ponga el punto quien lo ponga, es que tengo claro que no será una situación agradable para ti… o al menos cuando se coge aprecio y/o cariño debería ser una situación dura. No creo que a nadie le agrade hacer daño a quien le importa, ni tampoco recibirlo. Ahora también te digo que no te atormentes por lo que no fue, piensa en lo bueno que puede venir, en las personas geniales que podrás conocer, que te querrán y valorarán como necesitas. 

Mantén los ojos abiertos, pues en cualquier momento, cuando menos te lo esperes, podrá aparecer esa persona especial que cambiará tu vida. Eso no quitará que no puedas estar mal y que necesites un tiempo de soledad, un apoyo por parte de los tuyos... El caso es que te des cuenta. Valora a quien vale de verdad, aunque llegue cuando menos te lo esperas, cuando quizás más le necesitas pero menos le quieras en tu vida debido a la mezcla de sentimientos y del recuerdo que llevas dentro, sabiéndole mantener a tu lado, dejando de mirar al pasado por lo que no fue ni será y mostrando tu mejor mirada al presente y al futuro.

Un día sonreirás aparentemente sin motivo o te levantarás pensando en alguien y entonces, te acordarás de esto y pensarás que tenía razón.




“Cuando una puerta a la felicidad se cierra, otra se abre. Pero a menudo nos quedamos mirando mucho tiempo la cerrada y no vemos la que se abre.” Paulo Coelho

“En mi vida sólo estarán aquellos que quieran ser parte de ella, a los demás gracias por no haberse quedado.” Lucca Capiotto

"No podrás leer el siguiente capítulo de tu vida, sin continúas releyendo el último". Autor desconocido

"Un gran error es arruinar el presente, recordando un pasado que ya no tiene futuro". Autor desconocido

"La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros". Paul Claudel

"Cuando conozcas a alguien especial lo sabrás. Tu corazón latirá más rápido y sonreirás sin motivo". Autor desconocido

"Si fuiste feliz con la persona equivocada, imagina lo feliz que serás con la persona indicada para ti". Autor desconocido

"Las personas que pasan contigo tus noches más oscuras son las que merecen pasar contigo tus días más brillantes". Autor desconocido



La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

Texto: Natalia Ortiz

Frase "Él había puesto tres puntos suspensivos a la historia... ella borró dos": autor desconocido


Fuente frase "Él puso puntos suspensivos... ella cansada, borró dos": Antonieta Arrecis en google+

Fuente de las imágenes: Google imágenes, las páginas de facebook "El tiempo pasa, tú permaneces" y "Revista Literaria La noche de Las Letras"

PD: He publicado la entrada con la etiqueta de regresos como algunos de vosotros queríais. Ayer leí la frase de Antonieta Arrecis y no pude evitar darle vueltas y escribir y escribir, y este es el resultado: una entrada larga y llena de reflexiones como hacía tiempo que no había escrito. Supongo que cuando algo te gusta antes o después regresa a ti y sale al exterior... y aunque pueda haber momentos que nos sobrepasen y colapsen, todo pasa con el tiempo o va mejorando. Y ya veis... aquí estoy.

13 de marzo de 2014

Adiós a La magia

Desde la última entrada que publiqué hasta el día de hoy han surgido problemas y circunstancias. Más gordos o menos, ahí están. Han ido llegando uno tras otro, los he ido viendo y he ido sintiendo desmotivación, desgana y muchos otros sentimientos, hasta que han ocurrido varios de golpe importantes sumados a los que ya había, y he llegado al límite. A veces la vida es así, ya os lo dije en Cargas acumuladas: "Días en los que todo es complicado y sientes que no puedes más, entre la carga que tienes y te echan ya". He perdido la magia que había en las palabras y ya no puedo más.


Sabéis que me ha sabido siempre mal abandonar el espacio, no publicar, no leeros, no comentaros, etc. Le he metido muchas horas, mucho tiempo, muchas ganas. Y sé que no os merecéis que por la falta de tiempo de la carrera u otros problemas, deje de hacer todo esto como solía. Sabed que me ha dolido cada vez que os he tenido que dejar, y que esto a veces ha parecido un ir y venir incesante que os ha tenido que descolocar.

El día de mañana no sé qué será de este espacio ni de mí, por así decirlo, pero ahora la situación está así, y yo no puedo estar escribiendo o pensando en ideas como me había propuesto estos meses atrás. Si escribiera no creo que inundara este espacio de las buenas palabras y del optimismo que siempre os he intentado transmitir y que tanto han caracterizado a este rincón cibernético.

Ojalá el tiempo vaya bien para todo y pueda regresar más adelante de la forma en la que deseo. Si no, el blog permanecerá abierto como de costumbre. No quiero eliminar toda esta magia, aunque siempre la lleve guardada dentro de mí (y en mi ordenador personal).

Siempre podréis contactar conmigo a través del correo, que se encuentra en la sección Contacta con NOrtiz, o incluso por facebook, tal y como habéis hecho algunos durante este tiempo.

Muchas gracias

Un abrazo



Natalia Ortiz ©


"Algunas batallas parecen estar perdidas antes de empezarlas". Nat (2013)
"A veces tienes que darlo todo sin pensar en lo que puedes recibir". Nat (2010)
Y recordad que somos el resultado de todo lo que hemos vivido



(El banner de La magia de las palabras en sus comienzos y la imagen de autora del blog en sus comienzos)

3 de febrero de 2014

Ganar o perder

Días en los que sabes que ni has perdido ni has ganado, pero que sabes que ganar o perder sólo depende ti y que cualquier paso que dés te llevará al éxito o al fracaso.



Esos días en los que no sabes qué hacer porque quizás el fracaso sea demasiado doloroso para ti y le des más importancia de la que pueda tener, quitándote la oportunidad de alcanzar el éxito y con él, la felicidad.

Días en los que no sabes si te podrá el corazón o el sentido común, o si tendrás ganas de mirar hacia delante y luchar con todas sus consecuencias, tanto las buenas como las malas, porque al fin y al cabo la vida tiene subidas y bajadas.

Pero después de reflexionar, de tener indecisiones, de saber que el futuro es incierto y que quizás el daño no compense, merece más la pena levantarse de la cama con una sonrisa y luchar.

Texto: Natalia Ortiz
Fuente imagen: Google imágenes

PD: Aunque el escrito pega mucho para la situación actual de exámenes, lo escribí en noviembre; de hecho, fue el momento en el que reflexioné y volví a escribir, por decirlo de algún modo. Además, con lo complicado que resulta todo intento motivarme como mejor sé. A partir del jueves seré libre, en cierto modo ;), y ya podré pasarme a leeros.



La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

28 de enero de 2014

La chispa

A veces lo más pequeño e insignificante es lo que causa la chispa que crea la llama más grande


Frase: Natalia Ortiz
Fuente de la imagen: Google imágenes


La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

15 de enero de 2014

Lucharé

Últimamente estoy más reflexiva de lo que me cabría esperar y es que la sequía escritora ha sido bastante grande en los últimos meses... tal y como os imaginaréis la mayoría al haberme visto tan desparecida.

Quizás sea porque a veces una pequeña chispa lo causa todo, como en este caso de regreso de la motivación. Y probablemente, todo lo que sucede a nuestro alrededor aviva esa llama y hace que cada vez sea más grande, evitando que se apague.


Lo cierto es que me encuentro a menos de una semana de empezar los exámenes e interiormente me he estado haciendo muchas preguntas respecto a lo que estoy haciendo, el futuro y todo, y eso unido a circunstancias ajenas a los estudios, y más ligadas a lo familiar, a la amistad o incluso, a un resfriado que me ha estado molestando, que quieras que no también afecta un poco al estado de ánimo, tampoco ha ayudado a estar lo que se dice bien cuando se suman cosas, e inevitablemente una acaba sintiéndose mal, sobre todo si le das más importancia de la debida como ocurre en ocasiones.

No obstante, dicen que después de la tempestad llega la calma y con ella, al menos en mi caso, cierta tranquilidad. Podría decir que en un momento de debilidad emocional y en el que la mente daba más revoluciones por minuto de las recomendadas, he pensado en rendirme en mi lucha hacia la meta, cuestionándome lo que realmente quiero.


Creo que en este espacio he intentado ser siempre optimista y he defendido que necesitamos la ayuda de los que nos quieren cuando estamos mal. Sin embargo, todo tiene su momento y su por qué, y aunque estar solos no suele causarnos beneficio porque nos da la oportunidad de pensar más de la cuenta, hay momentos a los que podría llamar momentos clave, que nos corresponden sólo a nosotros mismos y no necesitamos la influencia de nada ni de nadie, ni su opinión ni su consejo. Momentos en los que no necesitamos que nos puedan alterar o influenciar la opinión de ninguna forma porque lo que cuenta es nuestra única opinión y decisión. Habrá momentos en los que ésta llegará sola con poco tiempo y habrá otros en los que hará falta esperar más.


Una nueva lucha comienza ahora y dependiendo de muchos factores no sé cuándo acabará. 

Sólo sé que depende de mí y de las decisiones que tome.

Lo que tengo claro es que siempre he luchado y espero seguir haciéndolo por mis metas y mis sueños, aunque caiga y me tenga que volver a levantar porque estaré luchando por lo que quiero. Y si mis sueños no se corresponden con lo que yo creía y tengo que cambiar de camino, espero tener el valor necesario para hacerlo.


Tiempo al tiempo.


Fuente de las imágenes: Google imágenes


La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

PD: Aunque parezca que esta entrada va más de lo mismo que la anterior, este escrito está recién horneado mientras que el anterior era de antes de navidades con las presiones propias de tener muchos trabajos de golpe y de todo lo que conlleva. Y no os preocupéis por el resfriado que me ha dado mal, que no ha sido gran cosa y ya estoy casi curada.

7 de enero de 2014

Cargas acumuladas

Días en los que todo es complicado y sientes que no puedes más, entre la carga que te echan y la que llevas ya. 

Cargas por las que necesitas explotar y no puedes por las circunstancias.

Circunstancias que minan la moral, por las que llorarías, pero te ves incapaz, porque no puedes perder, porque a veces caerse puede implicar no poder ponerse de pie y es un riesgo que no debes correr.

Días en los que gritarías que necesitas ayuda, pero no lo haces porque sabes que nadie te va a escuchar. Días en los que pegarías un puñetazo a la pared, pero sabes que no te va a aliviar.




PD: Este es uno de esos escritos que surgen a veces en momentos de más presión, a modo de desahogo, para aliviarse un poco mentalmente, y que en este caso, además, me ha hecho ver que con el tiempo he ganado cierta madurez escribiendo, o eso pienso yo =)


La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©


Fuente de la imagen: desmotivar.com

4 de enero de 2014

Palabras adecuadas

Esto es...

La magia de las palabras. Todo es cuestión de saber elegir las adecuadas.

Y mientras haya palabras, habrá magia.

¡Feliz año nuevo a todos!


PD: En este nuevo año por el momento he ido muy liada y no ha habido tiempo de contestar a comentarios ni pasarme por vuestras casas... y en este regreso al blog, me he propuesto en primer lugar, escribir y publicar según sienta, sin presiones, pero también, pensar un poco sobre el tipo de entradas que haré en adelante. Poco a poco ya lo iremos viendo tanto vosotros como yo misma. ¡Un abrazo!


La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

Fuente: Google imágenes
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